No le pidas peras al olmo

Este es un dicho viejísimo, pero siempre vigente. Y es que soy de la generación a la que le enseñaron, le inculcaron como un valor moral que la preparación académica era importante, que aportaba crecimiento como persona, que en lo profesional te abría un compás de oportunidades independientemente del ámbito en el que te desarrollaras y, que como decían los viejos “te ayudaban a ser alguien en la vida”… Pero ya va, ellos no sabrían afirmar esto si los metemos en el contexto venezolano para este siglo XXI. ¿Por qué? Simple: Venezuela es un país “rico de cuna” pero pobre como un burdel (y es que estamos como en uno de los que recrean en las películas, esos de mala muerte), aunque hayamos nacido en un territorio casi paradisíaco lleno de recursos para ser una gran potencia mundial…

En este país, mi país tu país, tal como lo dice la cantante María teresa Chacín en su tema “Mi País“, los ladrones ganan mucho más que un empleado con salario mínimo; los bachaqueros son los reyes de la mangüangüa (de las cosas fáciles, sin complicaciones ni dificultades, de las cosas papayitas o que se obtienen cual mango bajito…) porque no les falta nada y viven como reyes, andan en tremendas naves y se dan la vidaza haciendo negocios con el hambre del pueblo remarcando los precios hasta 10 veces más (o todas las que les plazca) de lo que “el gobiernucho” lo “REGULA”… Venezuela es el único país donde se trafica con alimentos: los contrabandos en boga para pasar la frontera Venezuela – Colombia ya no los hacen con droga, sino con margarina Mavesa, mayonesa, aceite comestible, leche en polvo y pare de contar. No conforme con esto, aquí el detrimento es tal, que a los ladrones los premian y a los justos los encarcelan (y para muestra un botón)… ¡Pero tenemos patria!

Al-RevésEste tema de Venezuela tiene tanta tela que cortar que, empiezo hablando de una cosa y me voy a otra, cual pelotica de ping-pong entre dos raquetas y una mesa en medio de dos que piden juego… Pero todo es parte del mismo combo, consecuencias nefastas de planes bien turbios que luego de 16 años están dando los resultados que hoy padecemos. Además, esta especie de vaivén temático recrea lo que bien defino en la cabecera de mi bio: soy muy pero muy humana y tengo a Venezuela en el des-pecho; una, porque no puedo cambiar lo que pasa, y dos, porque aquí las reglas del juego son como barro que fueron acumulando en el fondo de un barril con agua clara… Entonces pienso en la máxima que reza…

Toda regla tiene su excepción.

La verdad no sé quién haya dicho eso, pero definitivamente a los del gobierno venezolano les cae como anillo al dedo pues para ellos es muy fácil inventarse miles de reglas que varían tan seguido como cambiarse de ropa íntima –porque a ellos no es falta ni el jabón de baño, ni a sus cachifas el de lavar; los simples mortales aunque académicamente preparados, nos tenemos que bañar con shampoo hasta que se nos termine y no sepamos con que enjabonarnos cuando esto pase, porque éste también escasea, y ni hablar del suavizante para la ropa y el papel sanitario–. En fin, volviendo al tema de las reglas, aquí sólo aplican en quienes adversamos las políticas muy acertadas del gobierno venezolano… (¿acertadas? Si, leíste bien, ¡acertadas! Porque si en algo ha dado en el clavo este gobierno del intergaláctico –ahora en manos de “su hijo” político, la fachada bigotuda marioneta comunista– es en destruir la economía de una sociedad a la que en su gran mayoría, también le pudrieron el cerebro y las ganas de surgir por mérito y esfuerzo propio y no por “gratitudes” ante las migajas que a muchos les compraron las consciencias, caiga quien caiga, porque a veces los tienes más cerca de lo que realmente quisieras). Por allí leí esta frase:

…una sociedad no puede sostenerse sin reglas y las instituciones, con sus reglas, son los cimientos que la sostienen…

Entonces ¿cuáles reglas sostienen a esta sociedad? ¿cuáles instituciones funcionan aquí? ¡Ninguna! Por eso estamos como estamos. Cuando las reglas son impuestas por una manada de delincuentes (los de hoy son de cuello rojo), los poderes de un país son secuestrados, la creatividad del venezolano se traduce en viveza criolla (no les importa más que su bienestar y los demás que se jod…), los medios de comunicación son censurados y hay caos por donde quiera que miremos.

Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo 

(1ª Corintios 11:3)

En Venezuela hay ceguera crónica espiritual para entender semejante verdad. ¡Hay un cáncer moral completamente terminal! Pocos logran comprender la relevancia de tener a Cristo como soberano universal. Si Cristo fuera la cabeza de los gobiernos del mundo otro gallo cantaría… Los gobernantes fuesen íntegros servidores del pueblo, serían ejemplos de consolidación familiar para que 1ª Corintios 11:3 se cumpliera a cabalidad; no tendríamos que preguntarnos

QuienViveEsDIOS

Puedes poner en el apellido pintado de rojo a cualquiera de los gobernantes que se te venga a la mente, si conoces sistemas de gobierno nefastos… A la mía vinieron como cinco, pero ese ejercicio te lo dejo a ti.

El mensaje de esta imagen es elemental, no se necesita ser un erudito ni de la Biblia ni de la vida. No presumo de ser más inteligente que nadie… Sin embargo siempre procuro preparame, documentarme, y esto me ayuda a ver claramente cuando pretenden meterme “gato por liebre” y eso es lo que este gobierno ha venido haciendo con los más débiles de mente, con los de intelecto perezoso; eso es lo que como nación nos tiene así, considerando la cantidad que de estos estamos rodeados…

Si no quieres que te cosan a mentiras, que te caigan a muela, hay un remedio: lee… Indaga, investiga, documéntate; y si además escudriñas La BIBLIA, pues mucho mejor, porque notarás que es nuestra constitución terrenal, el libro que encierra la verdad de las verdades; el que nos hace comprender que sin la palabra de Dios, somos realmente nada. Probablemente estés pensando que para Dios todos somos iguales, y es cierto, pero no podemos olvidad que cada uno tiene un rol que cumplir según los dones y talentos que haya recibido por gracia. No sé si este de escribir sea el mío, de lo que sí estoy segura es que, además de admitir que en este espacio puedo drenar escribiendo, procuro guardar los preceptos que Dios me ha enseñado por temor a Él (no miedo; no son lo mismo) y por mostrarle a mi hijo de la mejor manera posible (aunque como humana no infalible) que esos preceptos me seguirán enseñando hasta el día de mi último suspiro.

Entonces gobiernucho… No le pidas peras al olmo si esperas que yo, Elayza Zárraga Medina, no busque prepararme para ser mejor en lo personal y en lo profesional porque, aunque un bachaquero o un ladrón gane más que yo, mi preparación cultural y las enseñanzas espirituales respecto a éstos, son el equivalente a la luz en medio de las tinieblas: no se puede estar en ambas porque la una desaparece a la otra.

Hace tiempo decidí de cuál lado quiero estarY tú, ¿ya decidiste? o ¿hay algo que te tiene entretenidamente enchufad@ a una realidad individualista?

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